Asma en Adultos: 4 aspectos Claves que debes Saber.

El asma en adultos está ligado a enfermedades como la obesidad y el reflujo gastroesofágico.

El asma es una enfermedad muy frecuente entre los niños, pero eso no significa que los adultos no puedan sufrirla. De hecho, existe el asma tardío no alérgico que está relacionado con la obesidad, exposición a humo, inhalantes y reflujo gastroesofágico.

Síntomas: en los adultos el asma se manifiesta con el pecho apretado, silbidos y cansancio que empeora con el ejercicio. También puede producir tos persistente que se hace más molesta si te ríes, te expones al aire frío.
Atención si: tienes tos persistente y el pecho apretado después de una infección viral respiratoria o si al realizar ejercicio aeróbico te cuesta respirar, pero mejora si te aplicas un broncodilatador.
Previo a la crisis: si eres asmáticos debes saber que hay ciertos signos de alerta como mayor necesidad de broncodilatador de rescate, despertar en la noche porque no puedes respirar, dificultad respiratoria durante el día.
Época del año: hay ciertos meses en el año en que puedes estar más expuesto a factores alérgenos como el polen, la contaminación y las infecciones virales respiratorias. También debes cuidarte de los cambios de temperatura asociado a la polución ya que esto, provoca crisis en pacientes que no están bien controlados.
Si ves que ya no es suficiente el tratamiento de control o que la terapia de rescate debes utilizarla más a menudo, es necesario que visites a tu médico para que revise tu situación.
Aunque no tengas síntomas, debes continuar con el tratamiento

Generalmente, aparece antes de los tres años edad y, según las estadísticas, uno de cada tres niños que sufre bronquitis obstructivas a repetición, desarrollará la enfermedad.

La doctora Parada agrega que, para los pacientes asmáticos de moderados a severo, es fundamental la mantención de sus inhaladores y medicamentos para controlar la enfermedad aun cuando no tengan síntomas. De esta manera puedes prevenir las crisis.

Si quieres mantener tu enfermedad a raya, a especialista señala que además debes tomar ciertas precauciones como:

Controlar los alérgenos en el ambiente (mascotas, polvo de la habitación (ácaros), pólenes y pastos durante la primavera y el verano).
No fumes y evita también el humo de segunda mano.
Evita los contaminantes inhalados como los aerosoles, cloro, diluyentes y otros.
Dependiendo de tu alergia, evita aquellos alimentos que puedan desencadenarla (colorantes naranjas, frutos secos, etc.)
Cuando los índices de calidad del aire no son buenos, evita la realización de actividad física o deportes al aire libre.
Antes del invierno, previene la influenza y vacúnate.
Mantén un estilo de vida saludable y no seas sedentario. El sobrepeso, empeora tu enfermedad.